El pox o posh es un destilado chiapaneco cuya materia prima es el maíz. Esta bebida espirituosa es muy importante en la cultura maya, utilizada de manera ceremonial, como símbolo de fraternidad y sanación.

Breve historia del Pox en México

Antes de la Conquista, los pueblos nativos de los altos de Chiapas elaboraban bebidas fermentadas a base de maíz y fruta como el jocote y la piña. Además de usar  algunas cortezas de árboles. 

Cuando llegaron los españoles a tierras chiapanecas, los encomenderos que se asentaron en Ciudad Real (hoy San Cristóbal de las Casas) sumaron sus conocimientos a las técnicas de fermentación empleadas por los nativos.  Aunado a esto, con la llegada de los cultivos de trigo y caña fue posible la elaboración de hidromieles y chichas las cuales eran destilados en alambiques construidos con técnicas de forja españolas, para dar paso a los licores de la Capitanía General en Chiapas. 

Es así como nace el Pox, fruto del mestizaje gastronómico entre españoles y mexicanos.

Uso en rituales mayas

La palabra pox en tzotzil significa “medicina”. Su uso inicial estaba destinado a fines curativos, pues esta bebida embriagante les permitía establecer una conexión entre el mundo material y el espiritual teniendo como beneficios la cura de muchos males.

También lo relacionaban al nacimiento, al matrimonio, a la fiesta y a la muerte. Los curanderos de la región ofrecen la bebida dentro de sus rituales de sanación, antes de atender al enfermo rocían un poco en el suelo para “halagar” a la tierra, en la cruz familiar, a los cuatro puntos cardinales y lanzan un poco al viento para que lo tome el chulel (el alma del brujo). 

En San Juan Chamula se utiliza como símbolo de fraternidad. Un ejemplo actual es que al final de las oraciones con las que concluyen un evento importante, todos toman un sorbo de Pox en señal de fraternidad, manifestando que como comunidad «están en un mismo corazón».

¿Cómo se elabora el Pox?    

Para la elaboración se necesita: agua de manantial, maíz, caña, salvado de trigo y piloncillo. 

Primeramente se llena un alambique de madera con la materia prima. Durante todo un día se revuelve la mezcla cada dos horas con palas de madera. Después se cubre con una lona de plástico y se deja fermentar mínimo por una semana. Aquí surge la chicha que es el fermento que se vende en mercados (antes del pox). 

Los vendedores la almacenan en barriles y cántaros y la sirven en jícaras. Posteriormente la vierten a unos tambos y los prenden con leña para cocerla y mediante unos tubos de cobre se va pasando el destilado a otros tambos con agua fría de manantial y así es como da como resultado el pox. Al final se obtiene un aguardiente transparente con una textura muy similar a la del vodka. 

Se puede hacer una sola destilación para obtener un destilado de 36 grados de alcohol y se puede hacer una doble destilación para obtener un destilado de 64 grados.

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Referencias

  • La Capitanía (2020). El origen del posh. Recuperado de: pox.mx
  • Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural. (2016). Pox, la bebida que alegra el corazón
  • TuriMéxico. (2020). El Pox. (WEB)